La primera clase es un gran momento para ver cómo es aprender inglés conmigo. No hay tests, estrés ni formalidades. Quiero conocerte, saber cómo usas el inglés y qué quieres lograr. También es tu oportunidad de ver que hablar inglés puede ser natural y agradable.
Imparto las clases por Zoom, Teams o Google Meet. Solo necesitas auriculares y un lugar tranquilo — la cámara es opcional. Durante la conversación reconozco tu nivel y adapto el ritmo, temas y estilo a tus necesidades.
Tres etapas simples que te ayudarán a entrar en el idioma con facilidad y confianza.
Empezamos con una breve conversación — no sobre gramática, sino sobre ti. Pregunto sobre trabajo, estudios, viajes y las razones por las que quieres hablar inglés. Así puedo adaptar mejor los temas y materiales.
En lugar de tests, empezamos a conversar. Corrijo errores de manera natural, explico palabras y muestro mejores formas de expresar ideas. La clase es una conversación, no una conferencia — tú hablas, yo te ayudo a sonar más natural.
Al final discutimos tus fortalezas, áreas de mejora e ideas para el desarrollo. Envío información breve después de la clase y propongo un plan de aprendizaje concreto — adaptado a tu estilo, nivel y objetivos.
Si te gustó la primera clase, ¡es hora del siguiente paso!
Eliges el número de clases por semana y horarios fijos (o horarios flexibles si prefieres). La mayoría de estudiantes comienza con 1 o 2 clases semanales, lo que da un progreso estable y tiempo para consolidar el nuevo vocabulario.
Puedes realizar el pago por transferencia, tarjeta, Revolut o Wise. Después de la confirmación envío el enlace de Zoom — ¡y actuamos! Cada clase dura 50 minutos (o 25 minutos en la versión Express English).